Ya nunca podrás olvidarte de mí Esa chica de ahí, es la linterna con la que de niña salía a buscar insectos en mis colonias escolares. No perdón, Es la luciérnaga que deslumbró a mi linterna. Creo que desde entonces la quise, Me acostumbré a vivir en la oscuridad hasta que volví a verla. Esa chica de ahí, Guarda dentro de ella la mejor banda sonora que has podido escuchar, Que es su risa. Los vasos en vitrinas porqué sabe que son tan frágiles cómo ella. Esa chica de ahí, Es la fuerza imparable Y yo el objeto inamovible, Así que me toca moverme.