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Mostrando entradas de 2017

Prohibido el paso

Sí mi vida es un reflejo de mi interior, soy una ciudad en ruinas. Debería recogerlas, lanzarselas al mar, pero lo que no quiero para mí, no lo quiero para los demás. He intentado construir las ciudades más bonitas alrededor de la mía. Pero sólo son ciudades bonitas en medio de una ciudad en ruinas. No se sostienen. Y cada vez me queda menos espacio para una nueva. Pero son mis ruinas, soy mis ruinas. ¿lo entiendes? Alguien se ha inventado que mi ciudad es Roma. Y todos los caminos las llevan hacía mí. Pero no lo es. Marchaos. Escoged otra ciudad Virgen, la mía la bombardearon. Aquí no queda sitio para nadie más. No me obligues a creer en lo que no existe. Tú dejaste de creer en los Reyes Magos. Y yo en el amor. Pero no seré yo quién te cuente la verdad acerca de él. Yo tenía un hijo, y me lo mataron. Me pusieron a otro niño delante como si todo se pudiera sustituir. Me gustan los niños, pero no quiero tener más hijos. No sé si me explico.

Tazos

Hoy es el ayer que tanto te preocupaba... La armonía del silencio recorre mi piel. Veo a la niña que fui delante mío con rostro confuso. !Espabila idiota! Me dice. He perdido cosas que tú aún posees. Le digo. Siguen estando, eres mi reflejo. Me dice. En el mundo de los adultos no me encuentro. Le digo. Ellos también están perdidos. Me dice. Nunca te abandonare. Le digo. Y dejo la huella de mis labios rojo carmín en el espejo mientras ella me guiña un ojo.

¿Se puede?

Me negaba a ser adulta. Mi propio nombre me negaba a mí misma cada vez que me nombraban. Noelia. Con el No en la boca desde que tuve uso de razón. La vida para la que me habían preparado no estaba preparada para mí. Un día vi una puerta en medio de un bosque o un bosque en medio de una puerta. Y la crucé. Todos los calendarios cambiaron sus días por adivinanzas. Los empresarios dejaron sus negocios en manos de un ciervo que había estudiado contabilidad. Las escuelas enseñaban a hacer pompas de jabón gigantes y campana. Una vez me castigaron por ser puntual. Los castigos eran imaginar figuras con las nubes. Deberíais cruzar esa puerta.

Acompañame

Que me regale 24 carcajadas al día. Que me saque una sonrisa en mis momentos de enfado. Que me haga el amor en todas las esquinas de Barcelona. Que deje el eco de mis orgasmos en todos los países del mundo. Que follar sea la solución a todos sus males. Que me rete a caminar descalza sobre cristales rotos y me espere al final para abrazarme. Que salte de mi mano todas las hogueras que se encenderan con nosotras. Que crea en la magia por encima de todo. Que me hechice. Y que nunca me haga desaparecer. Que aunque jamás haya abierto un libro de poesía sienta lo que sentí yo al abrir el primero. Que la música sea la banda sonora de su vida y yo su voz. Que me haga sentir tan libre que la elija siempre. Que entienda que no siempre querré elegirla. Que invente cada día una forma nueva de piropearme. Que su asignatura favorita sea filosofía y que siga preguntándose el porque de todo. Incluso de nosotras. Que invente mundos para mí cuando desee salir del mío. Y se quede...

La piel que habito

Tenía diez años cuando decidí crear mi collar de las decepciones. Su enorme peso te inclina hacía delante acercandote a tú futura caída. A veces, eso te da ventaja y logras evitarla, pero el peso se multiplica por dos. Tenía diez años cuando descubrí que la empatía escasea en nuestra sociedad. Un minuto bastó para quitarme la libertad de la ignorancia de creer en tres magos que repartían regalos. Un minuto. Un minuto bastó para conocer la desconfianza y alejarme de la inocencia. Un minuto.  Después me obligaron a mentir al resto de niños sobre la existencia de los mismos. Fue justo ahí dónde conocí la hipocresía y la colgué de mi collar. Aprendí la lección y no delaté al Señor Pérez hasta el último de mis dientes. Fue mi primer papel protagonista, cada diente era un Oscar. La segunda decepción fue comprobar que en lugar de sinceridad me encontraría con un regalo debajo de la almohada durante mis próximas actuaciones. Colgué de mi collar otra ...

Alergia al polen

Morbo es ser una abeja en la vida de otros. Decepción es lo que sientes al ser consciente de que siempre serás la primera en morir. A no ser que seas la reina. Yo supliqué que me picáran todas. Me volví inmune. Inhumana. Insensible. Imbécil. Tejí con mi soberbia el disfraz de reina pero siempre seré la primera en morir.

Felicidad es.

Querida yo de hace 27 años. Estás a punto de nacer. Prepárate porque será a las 3:00 cuando salgas por la puerta grande. La de cosas que vamos a vivir desde tú llegada. Va a ser un viaje alucinante así que agárrate que vienen curvas. Las mismas que te volverán loca dentro de unos años. Shhhhh ya lo descubrirás tú sola. El vientre de mamá siempre será tú refugio. Dentro o fuera de él. Gracias por estos 27 años juntas. Cada día te quiero más.

Marzo esta loco

Veintiocho primaveras cuelgan de sus pestañas. Cada vez que parpadea vuelan margaritas indecisas. Ella las deja vivir en su pelo y las enseña a decir que no. Felicidades, por los años y los pétalos que has salvado. No soples otras velas que no enciendas con mi fuego. Ni pidas un deseo si no es para que nos cumpla. Siempre serás mi diente de leche favorito. Ese que cuelga de un hilo y te niegas a arrancar. Me ha devuelto la Primavera pero yo sé que en verano se me volverá a llevar. Esta vez sopla las velas hacía dentro que ya son muchos los deseos que hemos enviado lejos.