Tengo un nudo de palabras en mi garganta. Que han roto mis cuerdas vocales para que no pueda gritarte lo mucho que me encantas. Que eso de dosificar el amor nunca se me dió bien. Que yo soy la impulsividad en persona. La niña que muerde el caramelo antes de chuparlo. La que se arranca el pintauñas a conciencia. La que come por los ojos. La que es incapaz de llegar al final de una serie. La que estudiaba el día de antes, O Las Horas De. La que buscaba los regalos de Reyes por toda la casa un mes antes. Y ahora me encuentro haciendo malabares con todos los besos que hoy no puedo darte.