Doce
Les he puesto nombre a cada una de mis lágrimas, con la esperanza de que al nombrarlas lleguen antes. Están tan des orientadas que no encuentran el camino de vuelta a casa.La mayoría no se pronuncian, no quieren volver. Otras se presentan sin invitación, poniendo mi vida patas arriba.
Explicaciones y destrozos a cargo de Noelia.
Si al menos todas fueran a una.
Si llegaran a un acuerdo.
O dentro o fuera de mi.
No se soportan. Tregua por favor.
Ella era una chica de esas con un STOP en la mirada.
Y yo un ceda al paso.
Arrojamos nuestros nombres al ojo de un huracán.
Yo salí corriendo con la esperanza de no volver a ver el tuyo.
Tu te metiste dentro.
Le guiñaste un ojo y nos rescataste.
Maldita seas.
El azar quiso que te tocara.
No me extraña.
Y yo que no creía en la suerte.
Pero llegaste tarde, como la inocencia a mi niñez. Que sean dos Voll Damms por favor.
Deja de meterte en mi vida con tu mirada. Deberían multarte. STOP. Yo me quedo aquí, pero tu no te muevas si no es para besarme la vida. Es de mala educación no cederme el paso, dijiste. Toqué tu espalda con la misma pluma con la que me creaste.
¡A que no me pillas!Te adelantaste.
¡Polvos mágicos!Gritaste mientras te elevabas convirtiendo mis dedos en exclamaciones.
Le pusiste el tono.
Me pusiste a tono.
Dos mojitos por favor.
Que tiene el corazón frio y la sangre caliente.
Lía Vera
Les he puesto nombre a cada una de mis lágrimas, con la esperanza de que al nombrarlas lleguen antes. Están tan des orientadas que no encuentran el camino de vuelta a casa.La mayoría no se pronuncian, no quieren volver. Otras se presentan sin invitación, poniendo mi vida patas arriba.
Explicaciones y destrozos a cargo de Noelia.
Si al menos todas fueran a una.
Si llegaran a un acuerdo.
O dentro o fuera de mi.
No se soportan. Tregua por favor.
Ella era una chica de esas con un STOP en la mirada.
Y yo un ceda al paso.
Arrojamos nuestros nombres al ojo de un huracán.
Yo salí corriendo con la esperanza de no volver a ver el tuyo.
Tu te metiste dentro.
Le guiñaste un ojo y nos rescataste.
Maldita seas.
El azar quiso que te tocara.
No me extraña.
Y yo que no creía en la suerte.
Pero llegaste tarde, como la inocencia a mi niñez. Que sean dos Voll Damms por favor.
Deja de meterte en mi vida con tu mirada. Deberían multarte. STOP. Yo me quedo aquí, pero tu no te muevas si no es para besarme la vida. Es de mala educación no cederme el paso, dijiste. Toqué tu espalda con la misma pluma con la que me creaste.
¡A que no me pillas!Te adelantaste.
¡Polvos mágicos!Gritaste mientras te elevabas convirtiendo mis dedos en exclamaciones.
Le pusiste el tono.
Me pusiste a tono.
Dos mojitos por favor.
Que tiene el corazón frio y la sangre caliente.
Lía Vera

Comentarios
Publicar un comentario