Quince.
Ya casi estamos.
Hoy he visto a un pájaro besando la carretera, pero hacia tanta calor que se ha derretido.
Todo menos su hermosa ala, que miraba hacia arriba con ganas de despegar.
Como tú.
Como yo.
Lo siento, he vuelto a ser feliz sin ti.
Si, ya se que te prometí no serlo si algún día nosotras ya no eramos nosotras.
Pero es que joder, la vida tiene un polvazo.
Quiero volver a ser tu musa ahora que ya no lo soy.
Dijiste que mis ojos eran dos bolas de cristal llenos de nieve.
Tú les diste la vuelta y desapareció.
La nieve y tú.
Decidiste ahorcarte en mi garganta con tal de no llegar a mi corazón.
Maldita cobarde.
Te tengo atragantada.
Lía Vera.

Comentarios
Publicar un comentario