Ir al contenido principal

Dulce Navidad

Creía que la Navidad no dolía. 
Es como ver maldad en la sonrisa de un niño. 
Imposible. 
Pero lo es. 
No puedo celebrar la vida mientras nos entierro. 
Me siento una niña descubriendo a sus padres a media noche colocando los regalos en el árbol. 
Como si todo en lo que había creído se convirtiese en polvo en cuestión de segundos. 
Una montaña de cenizas. 
La decepción de su vida de mano de las personas en las que más creía.
Una niña con el corazón roto. 
¿Ahora en quién podía creer? 
No puedo evitar odiarte. 
Odiar que sea Navidad y no estés a mi lado. 
No te imaginas cuánto estoy sufriendo. 
Creo que nunca podré perdonarte.
De todos estos días. 
Estos días han sido los peores. 
Odio no poder correr hacia tus brazos porqué me los cerraste. 
Odio que tú razón y tú cabeza, 
Sean más fuertes qué no elegirme cada día de tú vida. 
Me estás destrozando el Alma. 
Y sé qué te estoy dejando ir en cada lágrima. 
Me mata esa foto de a veces querer a alguien es desaparecer de su vida. 
Porque no es así, 
Quién te ama,
Y sabe lo efímera que puede ser la vida. 
No quiere perder ni un segundo sin ti. 
Tengo la conversación de WhatsApp en mi e-mail desde hace medio año. 
Pero no la volveré a leer jamás. 
A pesar de todo, 
De todo este dolor. 
Yo quiero volver a enamorarme. 
No quiero vivir con este vacío dentro. 
Y ni tu quieres llenarlo.
Ni yo creo que ya encajes. 
Me estás perdiendo de verdad. 
Y la mayor parte de mi dolor, 
Se debe a saberlo. 
No sabes la tristeza que me causa, 
Que se esté apagando todo esto dentro de mí. 
Algo tan vivo y puro. 
Tan sólo puedo llorar. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Te quiero

Hola mi amor,  No sabes cuánto te extraño Tengo un vacío dentro que no me deja respirar.  Siento que estoy enfermando sin tí Sin nosotras Sin Disney Sin el mamo Sin nuestras duchas juntas Sin tu abrazo al dormir Sin tu voz Sin tu cara recién lavada Siento que me descompongo por segundos Lloro y vomito al mismo tiempo Y todo  Sin tí

Preposición es un nombre de Mujer.

Diecisiete. La bruja se despojó de sus poderes en busca de esa pizca de magia que le faltaba. Y allí desnuda, tapada con su propia varita se dejó hechizar por ella. Tan pura fue su humanidad que del cielo lloraron confetis de colores. Nunca antes se había sentido tan poderosa. Te hubiese abierto mis murallas y hubiese creado en una semana la mayor fortaleza del mundo para que te quedases conmigo en ella. Me dijo. Me hubiese escapado Pensé. Pero te juro que habría soplado tú fortaleza besándote la armadura hasta dejarte desnuda y cubierta de flores que huelen a laberinto. Con salida o sin. El mapa de instrucciones sigue en el cofre pero la llave me la he tragado. Me follo a tu simpleza soy así de complicada lo siento. anna ante bajo cabe  con contra de desde en entre hacia hasta para por según sin so sobre tras  aparezco a tú lado. Pero se me sigue colando su nombre. Lía Vera.

Agujero negro

Doce Les he puesto nombre a cada una de mis lágrimas, con la esperanza de que al nombrarlas lleguen antes. Están tan des orientadas que no encuentran el camino de vuelta a casa.La mayoría no se pronuncian, no quieren volver. Otras se presentan sin invitación, poniendo mi vida patas arriba. Explicaciones y destrozos a cargo de Noelia. Si al menos todas fueran a una. Si llegaran a un acuerdo. O dentro o fuera de mi. No se soportan. Tregua por favor. Ella era una chica de esas con un STOP en la mirada. Y yo un ceda al paso. Arrojamos nuestros nombres al ojo de un huracán. Yo salí corriendo con la esperanza de no volver a ver el tuyo. Tu te metiste dentro. Le guiñaste un ojo y nos rescataste. Maldita seas. El azar quiso que te tocara. No me extraña. Y yo que no creía en la suerte. Pero llegaste tarde, como la inocencia a mi niñez. Que sean dos Voll Damms por favor. Deja de meterte en mi vida con tu mirada. Deberían multarte. STOP. Yo me quedo aquí, pero tu no te muev...