¿Dónde nos habíamos quedado?
Sofía, Paula...
Paula, Sofía...
Que maravilla hubiese sido una relación de tres.
Hasta ahora no me lo había planteado, aunque creo que me hubiesen mandando a la mierda.
Seguramente sí, ¡qué carácter joder!
Con Paula trabajé durante unos meses.
Decía que de niña había soñado con ser bailarina de ballet. Lo más gracioso de eso, es que prácticamente se tropezaba caminando. Que chica tan torpe y tan bonita. Debería haber inventado una nueva modalidad de ballet, una menos rígida y más libre. Creo que cuándo la conocí no era libre o no era feliz, que al fin y al cabo, viene siendo lo mismo. ¿Tú qué crees? Yo quería saber que creía ella y le pregunté.
-¿Pero tú eres feliz? Le dije.
-No, supongo que no. Contestó mientras se reía tímidamente.
Las chicas tristes tienen un encanto especial, son cómo una ventana agrietada por dónde entran los rayos de sol más bonitos.
Creo que me enamoré de su tristeza. Algo que ya me había pasado con Sara, pero de Sarita ya hablaremos.
El caso es que Paula no era feliz con Lucas, ¡a sí! se me había olvidado ese pequeño detalle. A ella también se le olvidó.
Sofía, Paula...
Paula, Sofía...
Que maravilla hubiese sido una relación de tres.
Hasta ahora no me lo había planteado, aunque creo que me hubiesen mandando a la mierda.
Seguramente sí, ¡qué carácter joder!
Con Paula trabajé durante unos meses.
Decía que de niña había soñado con ser bailarina de ballet. Lo más gracioso de eso, es que prácticamente se tropezaba caminando. Que chica tan torpe y tan bonita. Debería haber inventado una nueva modalidad de ballet, una menos rígida y más libre. Creo que cuándo la conocí no era libre o no era feliz, que al fin y al cabo, viene siendo lo mismo. ¿Tú qué crees? Yo quería saber que creía ella y le pregunté.
-¿Pero tú eres feliz? Le dije.
-No, supongo que no. Contestó mientras se reía tímidamente.
Las chicas tristes tienen un encanto especial, son cómo una ventana agrietada por dónde entran los rayos de sol más bonitos.
Creo que me enamoré de su tristeza. Algo que ya me había pasado con Sara, pero de Sarita ya hablaremos.
El caso es que Paula no era feliz con Lucas, ¡a sí! se me había olvidado ese pequeño detalle. A ella también se le olvidó.

Comentarios
Publicar un comentario